El cebiche, ceviche, sebiche o seviche es un plato consistente en carne
marinada ―pescado, mariscos o ambos― en aliños cítricos, esto de acuerdo a
Wikipedia.
Hasta donde mis conocimientos alcanzan, es un platillo peruano. Muy
rico, y para aquellos que aman el pescado, una delicia. Y si es pescado crudo,
pescado fresco, crudo, jugoso, si precioso, mi precioso…(inserte voz de Gollum),
y es algo más que solo una ensalada con carne cruda, es una mezcla de sabores,
lo fresco del pescado, lo cítrico del jugo de limón.
En algunas vacaciones familiares, mi hermano tuvo la ocurrencia de
pedirle a mi ma que lo comiéramos en la playa, si, así de fácil es prepararlo.
Comimos en la playa ceviche preparado y marinado ahí mismo, acompañado de
cervezas frías.
Y desde que puedo recordar, el ceviche siempre ha sido parte del menú
familiar, en sus diversas presentaciones. Con atún, con pescado sierra, con jícama,
con camarón, con champiñones, y con la estrella de este post, el señor calamar
Hace unos veinte años aproximadamente o más, se comenzó la campaña por
el consumo de dicho molusco, específicamente de los tentáculos de calamar,
grandes, viscosos, una especie de cadáver alienígena exhibido cruelmente sobre
hielo en los supermercados y con un precio lo suficientemente económico como
para permitirle a las amas de casa mexicanas tener una opción más de alimentar
sanamente a sus bellos retoños. Una dieta algo extravagante y exótica, una
versión Hakuna Matata marina. Actualmente dicho animalito suele ser un poco más
caro, y un tanto lejos de ser una opción económica, solo queda en la opción
gourmet y para darnos el gusto por el antojo de vez en cuando.
Y como preparamos dicha exquisitez, a la mexicana, en su tinta con
arroz, las posibilidades son muy amplias, pero esta vez nos enfocaremos en el
ceviche.
Ceviche de calamar.
2 kg de tentáculos de
calamar.
1 trozo de cebolla
1 diente de ajo
½ kg de jitomate maduro
1 cebolla morada
1 taza de cilantro picado
3 chiles habaneros
¾ de taza de jugo de limón
recién exprimido
Aceite de oliva
Salsa bruja
2 hielos
Sal de grano
Pimienta blanca
Aguacate.
Se pone a cocer el calamar, se lava muy bien y en una
olla exprés con agua suficiente que lo cubra, agregamos un poco de sal, el
trozo de cebolla y el diente de ajo, y dejamos por cuarenta minutos a partir de
que suena.
Aparte, picamos en trozos pequeñitos el jitomate, la
cebolla morada y el cilantro.
Una vez que queda cocido el calamar, lo limpiamos, en
ocasiones suele tener los pequeños picos en los tentáculos, quitamos todo lo
negrito, y lo picamos en trocitos.
Para marinar prepararemos una salsa de tigre, que no es
otra cosa que una salsa en la cual concentraremos los sabores del ceviche, para
esto, vamos a moler, el jugo de limón, un poco del cilantro picado, un trocito
de la cebolla morada, los chiles habaneros desvenados, estos son al gusto,
dependiendo que tan picante lo queramos, sal de grano, pimienta, un chorrito de
aceite de oliva, un chorrito de salsa bruja, (la salsa bruja es vinagre que ha
sido dejado reposar en una botella junto con hierbas de olor, chiles, y algunos
otros condimentos, así la podemos comprar en donde venden pescados y mariscos),
agregamos un par de hielos y lo licuamos todo.
Revolvemos todos los ingredientes picados, y agregamos la
salsa de tigre que hemos licuado.
Revolvemos todo muy bien, y dejamos reposar en el
refrigerador por un par de horas, servimos acompañado de aguacate y se puede
comer con galletas saladas, tostadas, o pan tostado.
En cada bocado podemos agregar unas gotas de salsa
Pulpito, (irónico, pero así se llama) o cualquier salsa que se nos antoje, y
listo.
¡A comer!
