Saturday, July 22, 2017

Pulpito… ¡Jamás! Para usted Sr Calamar por favor.

El cebiche, ceviche, sebiche o seviche es un plato consistente en carne marinada ―pescado, mariscos o ambos― en aliños cítricos, esto de acuerdo a Wikipedia.
Hasta donde mis conocimientos alcanzan, es un platillo peruano. Muy rico, y para aquellos que aman el pescado, una delicia. Y si es pescado crudo, pescado fresco, crudo, jugoso, si precioso, mi precioso…(inserte voz de Gollum), y es algo más que solo una ensalada con carne cruda, es una mezcla de sabores, lo fresco del pescado, lo cítrico del jugo de limón.
En algunas vacaciones familiares, mi hermano tuvo la ocurrencia de pedirle a mi ma que lo comiéramos en la playa, si, así de fácil es prepararlo. Comimos en la playa ceviche preparado y marinado ahí mismo, acompañado de cervezas frías.
Y desde que puedo recordar, el ceviche siempre ha sido parte del menú familiar, en sus diversas presentaciones. Con atún, con pescado sierra, con jícama, con camarón, con champiñones, y con la estrella de este post, el señor calamar
Hace unos veinte años aproximadamente o más, se comenzó la campaña por el consumo de dicho molusco, específicamente de los tentáculos de calamar, grandes, viscosos, una especie de cadáver alienígena exhibido cruelmente sobre hielo en los supermercados y con un precio lo suficientemente económico como para permitirle a las amas de casa mexicanas tener una opción más de alimentar sanamente a sus bellos retoños. Una dieta algo extravagante y exótica, una versión Hakuna Matata marina. Actualmente dicho animalito suele ser un poco más caro, y un tanto lejos de ser una opción económica, solo queda en la opción gourmet y para darnos el gusto por el antojo de vez en cuando.
Y como preparamos dicha exquisitez, a la mexicana, en su tinta con arroz, las posibilidades son muy amplias, pero esta vez nos enfocaremos en el ceviche.

Ceviche de calamar.

2 kg de tentáculos de calamar.
1 trozo de cebolla
1 diente de ajo
½ kg de jitomate maduro
1 cebolla morada
1 taza de cilantro picado
3 chiles habaneros
¾ de taza de jugo de limón recién exprimido
Aceite de oliva
Salsa bruja
2 hielos
Sal de grano
Pimienta blanca
Aguacate.

            Se pone a cocer el calamar, se lava muy bien y en una olla exprés con agua suficiente que lo cubra, agregamos un poco de sal, el trozo de cebolla y el diente de ajo, y dejamos por cuarenta minutos a partir de que suena.
            Aparte, picamos en trozos pequeñitos el jitomate, la cebolla morada y el cilantro.
            Una vez que queda cocido el calamar, lo limpiamos, en ocasiones suele tener los pequeños picos en los tentáculos, quitamos todo lo negrito, y lo picamos en trocitos.
            Para marinar prepararemos una salsa de tigre, que no es otra cosa que una salsa en la cual concentraremos los sabores del ceviche, para esto, vamos a moler, el jugo de limón, un poco del cilantro picado, un trocito de la cebolla morada, los chiles habaneros desvenados, estos son al gusto, dependiendo que tan picante lo queramos, sal de grano, pimienta, un chorrito de aceite de oliva, un chorrito de salsa bruja, (la salsa bruja es vinagre que ha sido dejado reposar en una botella junto con hierbas de olor, chiles, y algunos otros condimentos, así la podemos comprar en donde venden pescados y mariscos), agregamos un par de hielos y lo licuamos todo.
            Revolvemos todos los ingredientes picados, y agregamos la salsa de tigre que hemos licuado.
            Revolvemos todo muy bien, y dejamos reposar en el refrigerador por un par de horas, servimos acompañado de aguacate y se puede comer con galletas saladas, tostadas, o pan tostado.
            En cada bocado podemos agregar unas gotas de salsa Pulpito, (irónico, pero así se llama) o cualquier salsa que se nos antoje, y listo.
¡A comer!

           





Wednesday, July 19, 2017

Este arroz, ¡ya se coció!

Es muy común escuchar esta frase, es un dicho muy popular que por lo regular utilizamos para denotar que algo va bien, que lo que planeamos se ha llevado a cabo.
Así me ha pasado, y es que llevo tanto tiempo ideando como guardar todas mis recetas, heredadas, aprendidas, experimentadas, inventadas, robadas; que finalmente he decidido hacerlo mediante un blog.
Me dirán, ¡Huy si, que interesante! ¡Otro blog de recetas de cocina! ¡Worales que novedoso!, si todo esto lleno de sarcasmo, pero es mi blog, son mis recetas y el chiste es no batallar para recordarlas o andar buscando los papelitos donde las anote hace miles de años, o sobrecalentarme el seso en busca de la receta perdida almacenada en alguna neurona medio dañada.
Y sin más preámbulo, he aquí, mi receta de arroz a la pantanosa, en realidad es a la jardinera, pero por aquello de la bruja… pantano- bruja, bruja- pantano…, ok sí que ingenioso, ja, ja, ja.
Pasamos a la receta.
Arroz a la pantanosa (Jardinera)
1 taza de arroz
1 taza de zanahorias picadas
1 taza de chicharos cocidos
1 taza de granos de elote hervidos
1 taza de papas picadas hervidas
1 taza de apio picado (solo las ramitas)
(Si son flojos, se pueden reemplazar por los de lata)
½ cebolla picada
2 dientes de ajo picados
1 taza de caldo de pollo o verduras (si hierven el pollito con las verduras, le agregan 1 diente de ajo, un trozo de cebolla, 2 hojitas de laurel, una ramita de cilantro y una de hierbabuena) o en su defecto un cubo o una cucharada sopera de consomé en polvo
2 tazas de agua
Aceite suficiente para freír.
Hervimos una taza de agua, y fuera de la lumbre, se agrega el arroz y se deja remojar por unos 15 min, escurrimos y enjuagamos hasta que el agua quede clara. Dejamos escurrir bien
En  una cacerola, de preferencia tipo bowl y que tenga tapa, agregamos aceite suficiente y dejamos calentar muy bien. Agregamos el arroz bien escurrido y dejamos que comience a dorar, removiendo de manera ocasional, en alguna ocasión me comentaron que solo se mueve siete veces y que se le baila o se le reza, yo que sé. Yo solo lo muevo un poco y cuando comienza a dorar, se mueve constantemente a modo de que no se queme.
Cuando comienza a tomar un color ámbar, se agrega la cebolla y el ajo picaditos. De manera opcional se pueden agregar unos chilitos verdes, además del apio picado. 
Se escurre el aceite sobrante en otro recipiente y agregamos la taza de caldo, seguido de las verduras.
Dejamos que se consuma un poco del caldo y agregamos las dos tazas de agua tibia. Por cada taza de arroz se agregan dos de agua. Si es más arroz, se agrega más agua de manera proporcional. Se reduce la flama y se tapa. Se deja con flama mínima hasta que se vea seco y esponjoso.
Listo… a comer acompañado de dos huevos estrellados. Yomi, yomi.